En Bolivia, el conflicto entre el poder dominante del gas y el emergente de las renovables se nutre de la ilusión de mantener la hegemonía del gas, sin considerar que ese ciclo energético se ha agotado.
Los bolivianos necesitamos reconciliarnos con nosotros mismos. Necesitamos reconstruir la idea de nación por encima de las diferencias políticas, regionales o culturales.
Actualmente, más de 122 millones de dólares en importaciones permanecen detenidos debido a restricciones en rutas y pasos logísticos, afectando directamente al comercio exterior boliviano.
El proceso es impulsado por el Movimiento Tarija Dialoga, en alianza con Congreso Futuro, considerada una de las plataformas de divulgación científica y pensamiento más importantes de América Latina.
Están convirtiendo a los bolivianos en financiadores forzosos de finanzas públicas quebradas. Las decisiones económicas a espaldas de la gente están gestando una crisis de confianza. Están incubando las condiciones para un desastre económico perfecto.