La epistemología que emerge no será un cenáculo, sino una práctica social distribuida. Su lema ya no será “pienso, luego existo”, sino “verifico, conecto y actúo”.
Los afectados por los bloqueos podemos facilitar esa difícil tarea. Basta con que salgamos a calles y caminos para apoyar masiva y pacíficamente a nuestra policía y nuestros militares.
La verdadera batalla no se libra en las carreteras ni en los discursos. Se desarrolla en un tablero más complejo, donde cada jugador evalúa riesgos y espera errores ajenos.
La aprobación se dio luego de un intenso debate en el que gran parte de los legisladores que votaron a favor advirtieron que la normativa es urgente para enfrentar un intento de golpe.
Puesto que no existe libertad allí donde no operan los límites, es razonable colegir que un país donde la ley es el último recurso disponible jamás será verdaderamente libre, ni mucho menos próspero.